La Iglesia Parroquial de Vega de Pas


 

La iglesia parroquial de Vega de Pas ha sido y es el corazón de su gran plaza, centro de la vida comercial y administrativa. Construida en el año 1697, posee una monumental espadaña con campanario de tres vanos, al que se accede por una escalera de caracol realizada en piedra, y reloj en uno de sus lados. Su exterior se consolida con finos contrafuertes y adosada a ella se encuentra la sacristía, convertida hace algunos años en vivienda para el párroco. En su interior se da cobijo, bajo tres bóvedas de crucería gótica, al altar mayor y a  otros cuatro altares más pequeños, además del coro, y destaca en ella la pila bautismal barroca. La advocación religiosa del templo está consagrada a la Natividad de  Nuestra Señora, siendo su imagen, con uno de los rostros tallados más bellos que se conocen, la de Nuestra Señora de la Vega de Pas que , además de guapa, es la  auténtica patrona de los pasiegos y celebra su festividad el 8 de septiembre.


 

Mesa de Juntas


En la plaza, junto a la iglesia, se encuentra una antiquísima mesa de juntas, posiblemente delsiglo XV, en la que, junto a un roble, se celebraban los concejos de vecinos. Las tribus célticas del noroeste de Hispania siempre tuvieron una dedicación especial al roble como culto y, en general, al bosque. De los cántabros, pueblo céltico, conocemos por sus estelas funerarias de la época romana la presencia en ellas de un árbol representado de manera esquemática, a modo de emblema heráldico. El árbol es uno de los símbolos cósmicos más antiguos y testigo de la justicia en los pueblos indoeuropeos y en Cantabria aún pueden verse lugares donde quedan huellas del significado de los árboles como vigilantes de los acontecimientos políticos. En esta mesa de piedra y desde hace cientos de años se han celebrado, generalmente junto a un roble y hasta bien entrado el siglo XX, los concejos abiertos de los vecinos, por lo que bien cabría pensar que antes fue venerado el primer árbol que la primera iglesia en Vega de Pas.

 

 

Plaza de Vega de Pas


La plaza central del pueblo, dedicada a su ilustre médico, cirujano y pedagogo Enrique Diego Madrazo, está bordeada por un conjunto arquitectónico de enormes casas de piedra adosadas unas a otras con bellas balconadas, muchas de ellas protegidas con vistosas galerías de madera y cristal, que albergan a la industria de restaurantes, casas de turismo rural y comercios, entre los que destacan los destinados a la fabricación de quesadas y sobaos pasiegos, tan propios del valle. Este a su vez se encuentra salpicado de cabañas pasiegas, modelo arquitectónico universalmente conocido, con sus pesados tejados de lastra que las han hecho perdurar cientos de años dando cobijo a los pasiegos que han ido ganando prados al bosque en una armónica combinación entre la naturaleza y la mano del hombre. Todo el conjunto de Vega de Pas ha de ser contemplado en su totalidad, con su vastísima fauna mayor y menor, su rica vegetación, sus ríos y regatos, con sol o con nieve y, muy especialmente, con el rocío de la lluvia y la niebla nadando entre sus bosques, que es cuando adquiere su momento mágico. No en vano Vega de Pas es uno de los secretos mejor guardados de Cantabria.

 

 

Museo de las Tres Villas Pasiegas


La antigua ermita de San Antonio, del siglo XVIII,  de planta cuadrada y tejado de lastra a dos aguas custodia la historia de los pasiegos. El edificio se encuentra a escasos metros de la plaza, en dirección a Selaya, y durante muchos años albergó la escuela central del municipio. Inaugurado en 1989 por el prestigioso historiador Joaquín González Echegaray y bajo la tutela de laAsociación Científico Cultural de Estudios Pasiegos, el museo muestra en dos plantas todo el bagaje cultural y social de la pasieguería. En la primera se localiza todo el material etnográfico con utillajes, herramientas de todo uso y la reproducción de lo que sería una cuadra de ganado; al fondo , una sala muestra todo lo relacionado con la industria mantequera y quesera que tanto prestigio ha dado a sus moradores. En la planta superior se realiza un recorrido por toda su historia: el folklore, tradiciones musicales, deportivas,  sociales y culturales, con sistema audiovisual incluido, y en la que destaca una cocina fechada en 1789 y ensamblada tabla a tabla que cuenta con todos los materiales en su interior para  mostrar la austera y medievalista vida del pasiego. Posee, además, un fondo documental en el que cabe resaltar las copias manuscritas de los Privilegios de Villazgo, del siglo XVII.

 

 

Gastronomía: sobaos y quesadas


Los restaurantes de Vega de Pas ofrecen una cocina casera, sencilla y deliciosa en la que sobresalen las alubias, el cocido montañés, las truchas y el lechazo ( cordero lechal ), aunque su oferta es muy variada. Como variados son los postres, pero aquí uno siente la obligación de pedir una quesada caliente o fría, según el gusto, o un vaso de leche con el afamado sobao pasiego, bizcocho que desde antaño elaboran las pasiegas sobando la masa...cuanto más, mejor. Servido en su característico y original molde de papel, conocido aquí como gorro, el sobao es un producto exclusivo de la villa de Vega de Pasque en sus orígenes era realizado con la base de masa de pan, mantequilla y azúcar, añadiéndose posteriormente huevos, una pizca de sal y un poco de licor de anís o ron. Fue el propio doctor Enrique Diego Madrazo quién a finales del siglo XIX indica a su cocinera Eusebia Hernández Martín que sustituya la masa de pan por harina blanca, pues así los sobaos resultarían mas digestivos no solo para los pacientes de su sanatorio quirúrgico, sino también para el resto de los mortales, dando lugar así a la fórmula actual de esta singular repostería mundialmente conocida. El sobao, íntimamente relacionado con la incorporación de la caña de azúcar hacia el siglo XVI, ha servido como regalo indispensable en Vega de Pas para bodas, bautizos y eventos familiares, sin olvidar que el mencionado manjar ha influido también para ganar algún pleito judicial o para librar a más de un hijo del servicio militar. El nombre de sobao deriva de la técnica con que debe elaborarse, sobando meticulosamente la masa antes de proceder a su cocción.
Otra industria de repostería de los pasiegos es la quesada que, aunque no es exclusiva de  ellos, goza de gran prestigio. Elaborada con cuajada fresca, a la que se le escurre bien el suero, se le añade también azúcar, huevos, harina, mantequilla, cáscara de limón rallada, canela molida y un poco de sal, amasándose todo y depositándolo en cazuela de barro, porcelana o aluminio, previamente untadas de mantequilla para evitar que se adhiera. De ahí se pasa al horno hasta que se dore, pudiéndose calentar varias veces sin que pierda su sabor.

 

Otros lugares de interés


En dirección desde Vega de Pas hacia Santander, por la carretera de la Gurueba, nos encontramos en este barrio con la ermita del Carmen, muy apreciada por sus vecinos. Continuando en esa dirección y al llegar a Ocejo, podemos desviarnos hacia el barrio de Guzparras donde podemos contemplar otra hermosa ermita, recientemente restaurada, que es la de la Virgen del Pilar donde,  al igual que la anterior, los pasiegos organizan desde antaño una popular fiesta que atrae a gentes de toda Cantabria.

Si desde el centro del municipio seguimos la carretera que conduce al pueblo burgalés de Espinosa de los Monteros, donde está la localidad de Las Machorras, de marcado carácter pasiego, podemos detenernos a contemplar la antigua estación del ferrocarril Santander - Mediterráneo en el barrio de Yera, testigo mudo del poder miserable de los intereses políticos que abandonaron su construcción.  Por el antiguo camino de las vías llegaremos hasta en túnel de la Engaña que, con sus 6.976 metros de longitud, es uno de los más largos túneles ferroviarios construidos en España y una obra de ingeniería que ha sido calificada por los expertos como única en el mundo. Este paseo, además de cómodo, es de singular belleza, y si se adentra en el  mencionado túnel de la Engaña, no se alegre cuando crea ver la luz al final del mismo... pues siempre puede ser el faro de un tren que viene de frente.
Otra ruta obligada es la que conduce desde la misma plaza de Vega de Pas hacia el barrio de Pandillo, donde se encuentra uno de los más divinos cabañales, y desde allí a la Estribera para continuar a pié y contemplar lo que el poeta Gerardo Diego denominó como la paz de Iberia, impresionante montaña deCastro Valnera, de 1.707 metros de altitud,  a cuyas faldas encontramos la mayor reserva de corzos, jabalíes, rebecos, bosques de hayedos y regatos llenos de vida que lo convierten en un lugar idóneo para comprender y sentir el verdadero  sosiego pasiego.

Vega de Pas, con sus 87,6 kilómetros cuadrados de montes y prados, ofrece numerosos lugares donde poder perderse... o encontrarse. Así lo hizo para investigar y salvar vidas el doctor Madrazo, así lo hizo veraneando en sus años de juventud, y donde rodó sus primeras filmaciones, el cineasta Luis Buñuel; en estos paisajes rememoró el dramaturgo Miguel de Unamuno la música gregoriana de órgano y, contemplando sus  montañas, evocó al gran  Obermann, obra romántica de Etienne Pivert de Senacour. Sin olvidar que también aquí y sobre los pechos de sus mujeres pasiegas descansa la monarquía y buena parte de la nobleza española , que como nodrizas de la corte real amamantaron a reyes,  infantes, y aristócratas, siendo elegidas para tal menester por su  saludable fortaleza y raza. Disfruten ustedes también de este verdadero paraíso mágico y sepan por qué el ser y sentirse pasiego no es ninguna bajeza, sino un orgullo de los pies a la cabeza.

 

Vega de Pas